Exposición 7 Nov — 7 Dec 19

BUY US! Cuerpxs, consuma y trabaje

Lagos & NeriIBarranco presentan una exposición colectiva, curada por Clavel (Angela Cuahutle & Gaby Cepeda)

BUY US!
Cuerpxs, consuma y trabaje

Débora Delmar
Tobías Dirty
María Emilia García
Madeline Jiménez Santil
BetzaMee

Presentada por
NERI|BARRANCO & Lagos
Curaduría por Clavel (Ángela Cuahutle & Gaby Cepeda)

7 de Noviembre – 7 de Diciembre, 2019

Inauguración: Jueves 7 de Noviembre, 7:30PM
Performance de Tobías Dirty 8:30PM

BUY US! reúne obras que reflexionan sobre lxs cuerpxs en relación a la sociedad de consumo actual, pensando la publicidad, el placer, el artificio y el deseo como conceptos que se entrecruzan para articular distintas formas de consumismo. Lxs cuerpxs entendidos entonces, como lugares en lxs que se ostenta el poder adquisitivo, la adherencia a cánones hegemónicos y el brainwashing de la explotación laboral —el propio cuerpo como lugar de trabajo en la gig economy—, pero donde también se formulan críticas potentes a estas estructuras.

Sobre lxs artistas:

Débora Delmar (México 1986)

Débora Delmar investiga la cultura consumista, los lifestyles del capitalismo y la estética aspiracional, problematizándolos a partir de los efectos que tienen en la vida diaria de la globalización, la cultura hegemónica y los cánones de género, raza y clase que predominan en la publicidad.

Tobías Dirty (Argentina, 1990)

El trabajo de Tobías Dirty critica la posición precaria de lxs artistxs en la economía de la atención. Sus obras combinan símbolos y referencias de la cultura pop, la contracultura y las experiencias personales, en una estética del exceso que busca queer-ificar objetos, sujetos y trabajo.

María Emilia García (México, 1992)

María Emilia explora temas como el hiperconsumismo y las estrategias que las corporaciones e instituciones utilizan para manipular a lxs consumidores. Su práctica plantea una crítica considerando género y clase.
María Emilia García: How to find happiness, 2017. Video

Madeline Jiménez Santil (República Dominicana, 1986)

Madeline investiga las relaciones existentes entre el cuerpo/materia y la geometría, repensando la condición de lo exótico, lo extraño y la migración, abordando estos fenómenos desde el entendimiento de su propio cuerpo y en permanente diálogo con el espacio que le circunda.

Betzamee (México, 1991)

Betzamee analiza la construcción de la identidad como parte del proceso artístico y propone la colaboración como modelo formativo. Sus pinturas abundan en la ignominia visual, con gestos discursivos que abordan lo confesional desde lxs feminismxs.

 

La exposición es posible gracias a una colaboración entre NERIBarranco y Lagos y es resultado de su programa de colaboración con otros proyectos y agentes independientes locales e internacionales.

CLAVEL es una plataforma curatorial conformada por Gaby Cepeda y Ángela Cuahutle, que entiende la investigación, la publicación y la curaduría como ejercicios colectivos para re-pensar y re-contextualizar prácticas artísticas emergentes. Usando metodologías de los feminismos, CLAVEL centra prácticas que suelen simplificarse, tokenizarse o excluirse; y promueve estrategias de agenciamiento que generen y aseguren espacios para discursos y procesos anti-elitistas.

NERIBarranco (b. 2017) es una galería de arte contemporáneo nómada que trabaja con artistas latinoamericanos emergentes radicados en México. El carácter de nómada le permite tener una flexibilidad y una potencia de experimentación que no se obtienen a partir de un lugar físico fijo. En ese sentido, NERIBarranco tiene como prioridad absoluta el desarrollo de sus artistas en el corto, mediano y largo plazo; considerando la salida comercial y de ventas como una vía necesaria de fondeo para mantener al proyecto sustentable en términos económicos y financieros.

Texto curatorial:

Para poder consumir a gusto—constante y vorazmente—se necesitan consumibles, objetos. Hoy todo es un objeto. El capital y la ley del valor infestan como la cysticercosis —con gusanos en el cerebro— todo lo que hacemos. Todo se puede extraer—con dificultad pero dirimible, como las máquinas de peluches que con un poco de perseverancia la garra metálica te saca un minion—de su contexto, de su significado y de su intención para convertirse en un objeto fácilmente intercambiable. Decía Lyotard: “Los objetos aparecen y desaparecen como las aletas de los delfines sobre la superficie del mar, y una vez objetos [se entregan] a la obsolescencia.1” Si todo es vendible todo tiene una fecha de expiración.

En lo que la expiración nos alcanza, el trabajo es un área de nuestras vidas en continua metástasis. El status quo es el dogma de la productividad, la eficiencia y la rentabilidad. Hoy somos el producto, sus productoras y sus consumidoras. Para Marina Vishmidt, el arte es el dominio por excelencia de la “especulación como modo de producción”: el artista como el prototipo del entrepreneur; el artista como el instrumento financiero recolecta todo tipo de información, materiales, objetos, y los reproduce como arte, de la misma manera que las derivativas financieras recolectan fenómenos empíricos y los reproducen como ganancias2. Quizás lo más grave es que para Vishmidt la lógica de la “especulación como forma de producción” es un dispositivo biopolítico para desarrollar sujetos que no sólo se identifiquen con el capital ideológicamente, sino inmanente y estructuralmente. Artistas que se comportan como capital. El arte como acumulación primitiva. La libertad aspiracional de la artista—su supuesta rebeldía ante la alienación laboral—como un modelo que se ha exportado a otros rubros productivos en forma de precariedad, lxs artistas como lxs perfectxs trabajadores de la gig-economy.

Pero queda la resistencia. Siempre se puede resistir aunque al mismo tiempo avancemos lentamente hacia la moledora de carne que nos hace objetos. Hay lugares de resistencia, huecos de grasa, agujeros anti-heteronormativxs, hoyos anti-patriarcales y anti-racistas, orificios anti-dinero—que aún así son gobernados por él, porque las condiciones materiales deciden quién vive y quién no. El placer también es hoy optimizado en servicios time-based o en eficientísimas abstracciones de genitales con coeficientes de placer físicamente imposibles (2,700-6,300 vibraciones por segundo). En muchos de esos agujeros de resistencia se aprende contouring, el funcionamiento de las hormonas, tecnología cosmética, hay Bratz Dolls, demonixs, perritxs, poesía y teoría. Esos espacios coexisten con la realidad hiper-consumista, hiper-violenta, y aunque coquetean con ella para ganarse la vida—su vida—, logran retener algo para ellas mismas, lo poco que se rehúsa a ser objeto y tal vez, si lo quisieras comprar lo venderían, pero suya-suya, siempre sería.

1 Jean François Lyotard, “Energumen Capitalism, ” in Hatred of Capitalism, A Reader, ed. Chris Kraus (Los Angeles: Semiotext(e), 2001), 234.
2 Marina Vishmidt, Speculation as a mode of production : forms of value subjectivity in art and capital (Boston: Brill, 2018), 4.